jueves, 18 de junio de 2020

Lugares turísticos de lima que deberías visitar

Lima es una ciudad hermosa en la que puedes encontrar grandes atracciones y lugares turísticos.
Si piensas viajar a algún país o visitar atracciones, te digo que  viajes a Lima, Perú. Para eso te voy a dejar unos lugares turísticos y históricos con grandes historias y atracciones.

Museo convento san francisco y catacumbas
El Museo Convento San Francisco y Catacumbas es parte del  conjunto Monumental San Francisco de Jesús el Grande, el cual fue fundado por Fray Francisco de la Cruz, en el año de 1546. Hoy se ubica en la primera cuadra de la Avenida Abancay entre los jirones Ancash con Lampa. Tiene una extensión aproximada de 600 metros de largo por 300 metros de ancho y en sus años de mayor esplendor llego a ser uno de los más grandes de América. El convento como parte del Conjunto Monumental y como casa de los hermanos franciscanos sufrió varias modi­ficaciones a causa de múltiples terremotos, siendo la del 28 de octubre de 1746, como el sismo más destructivo que soportó Lima dejando la ciudad en escombros y gran parte de el convento destruido. 
Fue Fray Luis de Cervela, natural de España, quien llegó a Lima en junio de 1669 y como Comisario General del Orden de San Francisco trabajó durante seis años logrando gran parte de la reconstrucción del convento; además, de decorar el convento con azulejos que aún hoy luce, encargó la serie de lienzos que representan la vida de San Francisco a los más importantes pintores del momento en Lima. También se recuerdan otras obras menores como el empedrado de la plazuela, la fundición de las piletas del Claustro Principal. Finalmente y luego de seis años de intensa labor gestora, Cervela deja el Perú para retornar a Santiago de Compostela, dejando imborrable paso.
En este museo se puede encontrar una exposición de arte de la época medieval, bobedas o catacumbas con restos hoceos de las hermandades que habitaban allí. También podes encontrar una biblioteca con libros antiguos.

Museo bodega y quadra
La Casa Bodega y Quadra se encuentra ubicado en el Jr. Áncash 209, 213 y 217 , Cercado de Lima, junto a la antigua estación de trenes de Desamparados, hoy Casa de la Literatura Peruana, a pocos metros de la puerta posterior de Palacio de Gobierno. Su puesta en valor se inició a raíz de los trabajos de renovación urbana realizadas en la Manzana del Rastro y de la Soledad ejecutado por la Municipalidad Metropolitana de Lima y EMILIMA S.A., proyecto liderado por la Arq. Flor de María Valladolid.
Los trabajos de investigación arqueológica fueron iniciados por el Arqueólogo Daniel Guerrero Zevallos, durante la primera temporada entre los años 2005 y 2006. Posteriormente en el año 2010, se realizó la segunda temporada de investigación arqueológica a cargo del Arqueólogo Miguel Fhon Bazan, periodo donde también se realizó la puesta en valor del área arqueológica. Los hallazgos arqueológicos permitieron descubrir estructuras y una serie de arcos del periodo virreinal correspondiente a los siglos XVII y XVIII, a cuatro metros de profundidad aproximadamente. El material de relleno que cubría dichas estructuras, contenía distintos materiales arqueológicos como cerámica virreinal de diversas características y formas, entre otros artefactos.

El espacio que ocupa la casa inicialmente formó parte de una antigua carnicería de la ciudad, tiempo después durante el siglo XVII, fue ocupado por la familia De la Cueva. En el siglo XVIII perteneció a la familia Altolaguirre, quien tras el terremoto de 1746 deciden vender la propiedad a la familia Bodega y Quadra. Los Bodega y Quadra, fueron una importante familia conformada por el matrimonio de don Tomás de la Bodega y Quadra y doña Francisca de Mollinedo. Entre sus hijos destaca Juan Francisco de la Bodega y Quadra, importante marino limeño que estudió en la Escuela de guardiamarina de Cádiz, seleccionado por la corona española como uno de los marinos más destacados para realizar exploraciones en la Costa Oeste de Norteamérica, sus hazañas lo llevaron a liderar la expedición y descubrimiento de la Isla de Vancouver en Canadá.

La casa actualmente es un Museo, denominado Museo de Sitio Bodega y Quadra, en el que se exhiben las estructuras descubiertas así como distintos objetos de los periodos virreinal y republicano encontrados en la casa durante las temporadas de excavaciones arqueológicas. El Museo atiende al público de martes a domingo de 10 a.m. a 6 p.m., el costo de ingreso de adultos es de S/. 4 soles y los niños y estudiantes S/. 1.50 soles. Un espacio interesante para conocer un poco más acerca de la cultura material del periodo virreinal y republicano en la ciudad.
Parque Kennedy
El Parque Kennedy es uno de los parques de Lima más conocidos y visitados por su ubicación tan céntrica en el distrito de Miraflores, el distrito más turístico de la ciudad.
Aunque en realidad son 2 parques: Parque Central y Parque Kennedy, uno al lado del otro, a todo el lugar de 22 mil metros cuadrados se le conoce como el Parque Kennedy.

Este parque tiene una particularidad que lo hace famoso y es la gran cantidad de gatos que hay en el. De todos los tamaños y de todos los colores, los gatos se pasean por los jardines y caminarías del parque buscando comida pero también alguna caricias de los visitantes.

¿Por qué hay tantos gatos en el parque Kennedy? Se dice que hace años habían ratones en la zona, y para resolver este problema, las personas comenzaron a dejar sus gatos en el parque. Estos se reprodujeron y ahora son parte del parque.
Todos los días artistas locales hacen presencia en el parque para ofrecer sus cuadros y artesanías a los visitantes y transeúntes. También dentro del parque encontrarás el anfiteatro Chabuca Grande donde se realizan espectáculos artísticos y folclóricos los fines de semana.

Ya sabes, acá tenes 3 de las muchas atracciones que hay en lima, que tenga un buen día!!!


miércoles, 17 de junio de 2020

Centro historico de Lima comparada a la de Cordoba

Centro historico de Lima
Centro histórico de Córdoba

Historia de la ciudad de Lima


Lima
Lima es la capital de Perú ubicada en la árida costa del Pacífico del país. Pese a que su centro colonial se conserva, es una desbordante metrópolis y una de las ciudades más grandes de Sudamérica. El Museo Larco alberga una colección de arte precolombino y el Museo de la Nación recorre la historia de las civilizaciones antiguas de Perú. La Plaza de Armas y la catedral del siglo XVI son el núcleo del antiguo centro de Lima.

Hablemos de la historia de Lima.

Aunque como asentamiento de naturaleza urbana se puede rastrear hasta épocas prehispánicas, la historia de la ciudad de Lima tal como se conoce en la actualidad recién empieza el 18 de enero de 1535, fecha de su fundación por Francisco Pizarro. La ciudad fue establecida en el valle del río Rímac en un área poblada por el señorío de Ichma y tomando el nombre «Ciudad de los Reyes». Se convirtió en capital del Virreinato del Perú y sede de una Real Audiencia en 1543. En el siglo XVII, la ciudad prosperó como centro de una extensa red comercial a pesar de los frecuentes terremotos y la amenaza de la piratería. Este auge llegó a su final en el siglo XVIII a consecuencia del declive económico de Lima y de las reformas borbónicas.

La población limeña jugó un papel ambiguo en el proceso de independencia del Perú (1821-1824); la ciudad sufrió los desmanes de las fuerzas realistas y patriotas por igual. Tras la emancipación, Lima pasó a ser la capital de la República del Perú. Gozó de un corto periodo de prosperidad a mediados del siglo XIX, hasta su ocupación y saqueo a manos de tropas chilenas durante la Guerra del Pacífico (1879-1883). Después de la guerra, se inició un período de expansión demográfica y renovación urbana. La población creció aceleradamente a partir de la década de 1940 como consecuencia de una fuerte migración desde las regiones andinas del Perú. Esto llevó a la proliferación de barrios periféricos conocidos como "pueblos jóvenes" pues la expansión de los servicios básicos quedó muy rezagada frente al crecimiento demográfico.

La era precolombina de Lima.
En la era precolombina, el territorio de lo que hoy es la ciudad de Lima estaba habitado por diversos grupos amerindios. Antes de la llegada del Imperio inca a la región, los valles de los ríos Chillón, Rímac y Lurín estaban agrupados bajo distintos señoríos regionales, entre ellos el señorío de Ichma.1​ El valle de estos 3 ríos y sus alrededores estaba ocupado por una serie de ocupaciones y conjuntos edificados de distintas épocas construidas en adobe, barro y piedra asociadas al sistema de irrigación de los valles,​ al día de hoy existen aproximadamente 500 de esos restos (comúnmente llamadas "huacas") en formas de pirámides, plataformas y más, dispersos por la ciudad. En el siglo XV, los incas conquistaron la región, ocuparon algunos de estos sitios y además erigieron sus propios edificios públicos en sitios como Pachacámac de origen Wari.


La Fundación Española
En 1532, un grupo de conquistadores españoles dirigidos por Francisco Pizarro derrotaron al inca Atahualpa y conquistaron su imperio. Dado que la Corona Española había nombrado a Pizarro gobernador de las tierras que conquistase, éste emprendió la búsqueda de un lugar adecuado para establecer su capital. Su primera elección fue la ciudad de Jauja, sin embargo, esta ubicación fue considerada inconveniente por su altitud y su lejanía del mar al estar situada en medio de los Andes.​ Exploradores españoles dieron cuenta de un mejor lugar en el valle del Rímac, cerca del océano Pacífico, con abundantes provisiones de agua y madera, extensos campos de cultivo y un buen clima. Se trataba del pueblo de Rimac (pronunciado por los Yungas como Limac), habitado aproximadamente por 20 000 habitantes y ubicado en territorios del curaca de Rímac, Taulichusco. Ahí, Pizarro, como era costumbre entre los conquistadores españoles, fundó su nueva capital sobre una ciudad ya existente, el 18 de enero de 1535 con el nombre de Ciudad de los Reyes.​ Al poco tiempo de fundada, los antiguos pobladores de Lima (tanto las autoridades indígenas como la gente del común) fueron trasladados a Chuntay, sitio que poseían los indígenas y que se ubicaba en donde actualmente se encuentra la iglesia de San Sebastián.

En agosto de 1536, la recién fundada ciudad fue sitiada por las tropas de Manco Inca, líder de una rebelión incaica contra el mandato español. Los españoles y sus aliados nativos, encabezados por el propio Pizarro, derrotaron a los rebeldes luego de fuertes luchas en las calles de la ciudad y sus alrededores.El 3 de noviembre de 1536, la Corona Española reconoció la fundación y el 7 de diciembre de 1537, el emperador Carlos V confirió un escudo de armas a la ciudad.

Época Virreinal
Durante los siguientes años, Lima debió afrontar los disturbios causados por las disputas entre diferentes grupos de españoles. Al mismo tiempo, aumentó su prestigio al ser designada capital del Virreinato del Perú y sede de una Real Audiencia en 1543.​ La primera universidad limeña, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, fue creada en 1551 y la primera imprenta en 1584. La ciudad también se convirtió en un importante centro religioso, en 1541 llegó a ser sede de una diócesis de la Iglesia católica, la cual se convirtió en arquidiócesis cinco años después.

Lima prosperó en el siglo XVII como el centro de una vasta red comercial que integraba el Virreinato del Perú con América, Europa y Asia Oriental.​ Los comerciantes limeños canalizaban la plata peruana a través del cercano puerto del Callao y la intercambiaban por bienes importados en la feria comercial de Portobello, en el actual país de Panamá.​ Esta práctica era sancionada por ley, pues la Corona había estipulado que todo el comercio del virreinato debía pasar por el Callao en su camino hacia y desde mercados del exterior. La prosperidad económica de la ciudad se vio reflejada en su rápido crecimiento, la población aumentó de alrededor de 25 000 en 1619 a un estimado de 80 000 en 1687.
Sin embargo, la ciudad no estuvo libre de peligros. El 20 de octubre y 21 de diciembre de 1687, fuertes terremotos destruyeron gran parte de la ciudad y sus alrededores. El desastre fue seguido por epidemias y falta de alimentos, lo que provocó el descenso de la población a menos de 40 000 para 1692.​Una segunda amenaza era la presencia de piratas y corsarios en el océano Pacífico. Una expedición naval holandesa atacó el puerto del Callao en 1624 pero fue rechazada por el virrey Diego Fernández de Córdoba.Bucaneros ingleses proliferaron en las aguas del Pacífico en la década de 1680 hasta que fueron repelidos por los comerciantes de Lima en 1690.17​ Como medida de precaución, el virrey Melchor de Navarra y Rocafull construyó las Murallas de Lima entre 1684 y 1687.

El terremoto de 1687 marcó un punto de quiebre en la historia de Lima, pues coincidió con una recesión en el comercio, el declive de la producción de plata y una mayor competencia económica con ciudades como Buenos Aires. A estos problemas se sumó un devastador terremoto el 28 de octubre de 1746, el cual causó severos daños en la ciudad y arrasó El Callao, obligando a un gran esfuerzo de reconstrucción a cargo del virrey José Antonio Manso de Velasco. Este desastre generó una intensa devoción hacia una imagen de Cristo conocida como el Señor de los Milagros, la cual ha sido sacada en procesión cada octubre desde 1746.

Durante la segunda mitad de la época virreinal, cuando estuvo gobernada por los reyes de la Casa de Borbón, el desarrollo urbano de Lima estuvo marcado por las ideas de la Ilustración sobre la salud pública y el control social.​ Entre los edificios construidos durante este periodo se encuentran un coliseo de gallos, la plaza de Toros de Acho y el Cementerio General. Los dos primeros fueron erigidos para regular esas actividades populares, centralizándolas en un solo lugar, mientras que el cementerio puso fin a la práctica de enterrar a los muertos en las iglesias, considerada insalubre por las autoridades públicas.

Independencia
Durante la segunda mitad del siglo XVIII, Lima se vio afectada por las reformas borbónicas pues perdió su monopolio sobre el comercio exterior, así como el dominio de la importante región minera del Alto Perú que en 1776 fue transferida al Virreinato del Río de la Plata.​ Este debilitamiento económico llevó a la élite de la ciudad a depender de cargos en el gobierno virreinal y en la Iglesia para su sostenimiento; se mostró reticente a apoyar la independencia.​ En la década de 1810, la ciudad se convirtió en un bastión realista durante las Guerras de Independencia Hispanoamericana bajo el gobierno del virrey José Fernando de Abascal y Sousa.

Una expedición combinada de patriotas argentinos y chilenos dirigidos por el general José de San Martín desembarcó al sur de Lima el 7 de septiembre de 1820, pero no atacaron la ciudad. Enfrentado a un bloqueo naval y a la acción de guerrillas en tierra firme, el virrey José de la Serna se vio forzado a evacuar la ciudad en julio de 1821 para salvar al ejército realista.​ Temiendo un levantamiento popular y careciendo de recursos para imponer el orden, el consejo de la ciudad invitó a San Martín a entrar en Lima y firmó una Declaración de Independencia a su solicitud.​ La guerra se prolongó por dos años más, durante los cuales la ciudad cambió de manos muchas veces y sufrió abusos de ambos bandos. Para cuando la guerra se decidió, el 9 de diciembre de 1824 en la batalla de Ayacucho, Lima había quedado considerablemente empobrecida.


Época Republicana
Después de la Guerra de Independencia, Lima se convirtió en la capital de la República del Perú pero el estancamiento económico y desorden político del país paralizó su desarrollo urbano. Esta situación se revirtió en la década de 1850, cuando los crecientes ingresos públicos y privados derivados de la exportación del guano permitieron una rápida expansión de la ciudad. En los veinte años siguientes, el Estado financió la construcción de edificios públicos de gran tamaño para reemplazar los antiguos establecimientos virreinales, entre estos se encuentran el Mercado Central, el Camal General, el Asilo Mental, la Penitenciaría y el Hospital Dos de Mayo.También hubo mejoras en las comunicaciones; en 1850 se completó una línea de ferrocarril entre Lima y Callao y en 1870 se inauguró un puente de hierro sobre el río Rímac, bautizado como Puente Balta.​ En 1872 se demolieron las murallas de la ciudad previendo un mayor crecimiento urbano a futuro.​ Sin embargo, este periodo de expansión económica también ensanchó la brecha entre ricos y pobres, produciendo un extendido descontento social.

Durante la Guerra del Pacífico (1879-1883), el ejército chileno ocupó Lima después de derrotar a las tropas peruanas en las batallas de San Juan y Miraflores. La ciudad sufrió los desmanes de los invasores, quienes saquearon museos, bibliotecas públicas e instituciones educativas.​ Al mismo tiempo, turbas enardecidas atacaron a los ciudadanos pudientes y a la colonia asiática, saqueando sus propiedades y negocios.
Después de la guerra, y del retiro de las tropas chilenas, la ciudad atravesó por un proceso de renovación urbana y expansión desde la década de 1890 hasta la de 1920. Ya que el centro de Lima se hallaba sobrepoblado, en 1896 se estableció el área residencial de La Victoria como un barrio obrero. Durante este período la configuración de la urbe fue modificada por la construcción de grandes avenidas que entrecruzaron la ciudad y la conectaron con poblados vecinos como Miraflores. Entre las décadas de 1920 y 1940, muchos edificios del centro histórico fueron reconstruidos, incluyendo el Palacio de Gobierno y el Palacio Municipal.

El 24 de mayo de 1940, un terremoto destruyó gran parte de la ciudad, que por entonces estaba construida principalmente con adobe y quincha. En la década de 1940, Lima inició un período de acelerado crecimiento como consecuencia de la inmigración desde las regiones andinas del Perú. La población, estimada en 0,6 millones de habitantes en 1940, alcanzó 1,9 millones en 1960 y 4,8 millones en 1980.37​ El área urbana, anteriormente confinada a una zona triangular delimitada por el centro histórico, El Callao y Chorrillos, se extendió más allá del río Rímac por el norte, a lo largo de la Carretera Central por el este, y también más hacia el sur.38​ Durante este periodo se llevaron a cabo una serie de obras públicas importantes, principalmente bajo los gobiernos de Manuel A. Odría (1948-1956) y Juan Velasco Alvarado (1968-1975). El Brutalismo fue el estilo arquitectónico predominante durante la década de 1970, tal como lo ejemplifica el masivo edificio de Petroperú, construido para albergar la sede de la compañía de petróleo estatal.39​ Aun así, el crecimiento poblacional rebasó el desarrollo de los servicios públicos, llevando a la proliferación de barriadas, conocidas localmente como "pueblos jóvenes". De acuerdo al censo de 1993, la población de la ciudad ascendía a 6,4 millones de habitantes, equivalente a un 28,4 % del total de la población del Perú en comparación con el 9,4 % que representaba en 1940.

Lugares turísticos de lima que deberías visitar

Lima es una ciudad hermosa en la que puedes encontrar grandes atracciones y lugares turísticos. Si piensas viajar a algún país o visitar atr...